EL PRINCIPIO VOJTA

26-Marzo-2013  |   Noticias   |   0 Comentarios»

Los patrones innatos de la conducta de cada especie animal son ya bien conocidos y han sido objeto de investigación científica. A mediados de los años 60 la etiología humana, la ciencia del comportamiento humano, salió de su gran retraso y empezaron a aparecer numerosas investigaciones, con las que se pudo conocer que una parte esencial de nuestro comportamiento está pre-programado. Son las coordinaciones innatas. Hay numerosas publicaciones en las que se analiza la marcha bípeda y se describen los contenidos musculares y cinesiológicos que se consideran normales. El desarrollo del comportamiento motor desde el nacimiento hasta la marcha libre ha sido analizado desde puntos de vista muy diferentes.

Lo novedosos es que Vojta se refiere estrictamente a un programa genético, específico de la especie, al que denomina ontogénesis motora (Vojta, 1978). El término “ontogénesis” (Haeckel, 1866) hace referencia al “desarrollo específico de un organismo o de una especie a partir de un huevo fecundado hasta el final del crecimiento y de la diferenciación”. Apenas se conocen los patrones de la ontogénesis motora del primer año de vida o de la ontogénesis de enderezamiento (Vojta, 1988), que están determinados genéticamente.

A partir del nacimiento, el contenido cinesiológico de esos parámetros, los hitos motores del desarrollo (Gesell, 1943), está estrechamente relacionado con el contenido cinesiológico de la postura erguida y la locomoción. La descripción exacta de estos patrones considerados ideales, porque son innatos, es lo que constituye la cinesiología del desarrollo de Vojta, y está basada en el descubrimiento de una ley natural.

En el Centro Ficen utilizamos la técnica de Vojta para dar respuesta profesional a toda patología que se pueda beneficiar de su aplicación. Además asesoramos y orientamos a la persona con discapacidad y a sus familiares.

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